
Mi nombre es Charles Massey. Nací hace 44 años en Saddle River, New York. Vivo en Chile. La primera vez que me chuparon la verga fue a los trece, en los camarines de una cancha de béisbol. Si al lector no le interesa la historia de mi primera chupada, puede abandonar la lectura. La historia fue así: Mi hermana Caroline estaba en las tribunas con sus amigas Jane y Lindsey, las gemelas Morgan, dos rubiecitas cachondas que habitaban con frecuencia mis fantasías a la hora de masturbarme en mi pieza ( 7 pm, 2am, 6am) con una música de Brian Eno de fondo (¿?) y con un dedo metido en el culo para estimular la próstata ( influencia de Bobby Barnes). Dos chicas semi ninfómanas que ni en una pésima película pornográfica serían personajes creíbles, pero que sin embargo existían y además eran amigas de mi hermana Caroline.
Las gemelas Morgan entraron al camarin donde yo me probaba mi traje de little league, mi guante, donde yo practicaba con mi Louisville Slugger los movimientos del gran Jackie Robinson, los giros de Mickey Mantle; y me agarraron de la cintura desprevenido. Me dijeron Charlie: tu hermana es una fucking slut, una stupid dumb bitch, una goddam whore, y yo les respondí que mi hermana era un ser desconocido para mí, una especie de oscura princesa white trash que sin embargo me quería bastante, pero ellas dijeron que para vengarse de esa fucking cunt, de esa vicious little psycho bitch, me iban a chupar la verga, porque mi hermana les hablaba todo el tiempo de mí, de lo inocente que era su hermanito Charlie, y esa era su venganza por alguna desavenencia que yo desconocía.
Entonces a mí se me paró de tan solo escuchar a esas dos rubias cachondas hablar de mi verga y referirse a mi verga en esos términos tan indecorosos y yo, Charlie J. Massey, chileno americano de profesión cronista y víctima de la desidia generalizada del mundo , eyaculé minutos después en las boquitas preciosas de las gemelas Morgan. Y esa es la historia de cómo recibí mi primera chupada.
Las gemelas Morgan entraron al camarin donde yo me probaba mi traje de little league, mi guante, donde yo practicaba con mi Louisville Slugger los movimientos del gran Jackie Robinson, los giros de Mickey Mantle; y me agarraron de la cintura desprevenido. Me dijeron Charlie: tu hermana es una fucking slut, una stupid dumb bitch, una goddam whore, y yo les respondí que mi hermana era un ser desconocido para mí, una especie de oscura princesa white trash que sin embargo me quería bastante, pero ellas dijeron que para vengarse de esa fucking cunt, de esa vicious little psycho bitch, me iban a chupar la verga, porque mi hermana les hablaba todo el tiempo de mí, de lo inocente que era su hermanito Charlie, y esa era su venganza por alguna desavenencia que yo desconocía.
Entonces a mí se me paró de tan solo escuchar a esas dos rubias cachondas hablar de mi verga y referirse a mi verga en esos términos tan indecorosos y yo, Charlie J. Massey, chileno americano de profesión cronista y víctima de la desidia generalizada del mundo , eyaculé minutos después en las boquitas preciosas de las gemelas Morgan. Y esa es la historia de cómo recibí mi primera chupada.
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